Difícil hablar de lo que pasó el otro día en el Olímpic... si antes del concierto nos preguntá-bamos qué Coldplay cabía esperar, a toro pasado la respuesta tampoco es sencilla. Veamos.Los británicos llenaron el estadio, lo cual de por sí ya tiene su mérito. No todos los días, por no decir nunca, una banda nacida en este siglo había reunido en Barcelona a más de 60.000 personas. Y además, lo que tampoco es moneda corriente, interpretando principalmente temas de su último trabajo: más de la mitad pertenecían al exitoso proyecto doble (triple si se cuenta el CD que regalaban al final del concierto)... este... cómo se llamaba... ¡"Viva la Vida"!
¿Cuál fue pues el problema? Aparte de la discutible otra mitad del repertorio (¡tan sólo un tema de "Parachutes"!), uno y bien gordo: un sonido indigno de una banda de estas magnitudes. No es que sonara alto, bajo o sin matices, sino que... ¡el sonido se interrumpía en los dos primeros temas cual láser de CD saltarín! La cosa se arregló con las potentes 'Clocks', 'In My Place' y 'Yellow' que ofrecieron ya de buen inicio, pero por lo visto, la calidad siguió siendo dudosa durante todo el concierto en varios rincones del estadio, entre ellos -mira por donde- la zona VIP.
Se agradecieron algunas novedades (un techno medley de 'God Put A Smile Upon Your Face' y 'Talk') y, lógicamente, el estadio enloqueció con la barcelonista 'Viva la Vida' y un puñado más, pero el recuerdo del inicio fallido y el aburrido set acústico -triste homenaje a Jackson incluido- alejaron bastante a Coldplay de la perfección que se le supone a una actuación que estaba pensada para publicarse en DVD. Y es que es de esperar que, o mucho lo editan y añaden overdubs, o muy probablemente nos quedemos sin este "Live in Barcelona" en nuestros estantes. En fin. Otra vez será.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada